¿Por qué La Palma?

¿Por qué La Palma?
04-07-2012

Son las particulares condiciones geográficas de nuestra isla las que impulsaron a los países europeos a decidirse por nuestro territorio.

La instalación del ORM en nuestras cumbres responde a razones perfectamente justificadas. Son las particulares condiciones geográficas de nuestra isla las que impulsaron a los países europeos a decidirse por nuestro territorio. Una atmósfera estableLa primera condición necesaria para observar (por lo menos en el espectro de la luz visible) es que no haya nubes. A los meteorólogos les gusta decir que el cielo palmero es especialmente laminar, ya que la influencia de los vientos alisios favorece la concentración de la nubosidad a una altitud muy inferior a la del ORM. Esta misma dinámica propicia además una estabilidad atmosférica difícil de igualar.Un cielo oscuroLa propia condición insular de La Palma, rodeada por el Océano Atlántico, favorece la ausencia de fuentes de contaminación lumínica. La ausencia de grandes concentraciones urbanas en su territorio es otro factor beneficioso. Pero aún más importantes son los efectos de una Ley del Cielo [IAC.es] que está a punto de cumplir 20 años de existencia. El texto legal, aprobado en 1988, faculta al Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) para controlar las características de los alumbrados exteriores, así como las fuentes de contaminación radioeléctrica y atmosférica. El peculiar color amarillento de nuestra iluminación nocturna se explica precisamente por la aplicación de esta Ley, que afecta sólo a La Palma y a la parte norte de Tenerife.Un aire limpioEn La Palma no existen industrias contaminantes de importancia. La escasa polución atmosférica que soportamos, consecuencia del tráfico rodado y de las plantas transformadoras de energía, es fácilmente desplazada por los propios alisios. La mencionada Ley del Cielo establece la prohibición de los vuelos civiles en los ángulos de visión de los telescopios del ORM, para evitar aún más este problema.