A veces, la condición de isla es una ventaja. En la Palma, por lo que a la artesanÃa se refiere, lo ha sido durante mucho tiempo. Y lo sigue siendo. lugar de paso y encuentro, cruce de caminos, mentalidades y culturas, no sólo ha sabido recibir las mejores influencias, sino que ha sido capaz tal vez por su teórico aislamiento, de conservar algunas de sus más valiosas esencias. La riqueza artesana es, sin duda, una de ellas.
En tiempos uniformadores y despersonalizados, cuando todo tiende a hacernos iguales (sin ser, por eso, más solidarios), la isla canaria de la Palma ofrece al visitante, y al que en ella habita, el placer por las cosas pequeñas, el goce cotidiano por el trabajo bien hecho, el deslumbramiento por cuanto, salido de manos expertas y de sabidurÃas centenarias, sigue siendo hermosamente útil, artÃsticamente necesario. Es por lo que resulta evidente, por lo que al producto final se refiere; porque hay más, mucho más, simbolizado en instrumentos y procesos, en materias primas y conocimientos, desaparecidas por desgracia en muchos otros puntos de nuestra geografÃa, pero milagrosamente, lógicamente, razonablemente vivos sobre suelo palmero.
Por eso, quienes hasta estas privilegiadas tierras llegan, se convierten (a poca sensibilidad que tengan) en sorprendidos descubridores de la artesanÃa, uno de sus muchos tesoros ocultos. No se entenderla aquà una novia que no llevara en la dote sábanas y manteles trabajados a mano, ni un ajuar de recién nacido sin pañuelos y juegos de cuna, mandados a bordar o hechos en la propia casa. Como tampoco se entenderla un visitante que no disfrutara del placer de robarle a la Palma, de vuelta inevitablemente a casa, un trozo de su esencia en forma de seda, cerámica, bordados, tabaco, madera o cesterÃa. Que de todo eso, y mucho más, hay en este mágico universo isleño
La naturaleza de La Palma proporciona a la Isla una gran variedad en la artesanÃa, que se ha ido forjando desde la antigüedad.
En la cocina palmera, como en la del resto de Canarias, el pescado ocupa un lugar principal debido a la riqueza faunÃstica de las aguas que rodean a la isla.
El folclore palmero es similar al del resto de las Canarias, con la excepción del baile del sirinoque que es oriundo de la isla.
Cada municipio de La Palma posee sus fiestas patronales, habiendo incluso fiestas independientes en alguno barrios, como es el caso de Argual, en el municipio de Los Llanos.
La mayor parte de las manifestaciones culturales de cualquier pueblo están vinculadas a los deportes autóctonos.
Con el objeto de velar por la calidad y el origen de los vinos producidos en La Palma, se constituye a fecha de 9 de Marzo de 1994 la Denominación de Origen "La Palma"