La materia prima principal es la mezcla de barro y arena, en proporciones que varían según la tipología de la pieza a realizar.
El producto obtenido se utiliza principalmente para la confección manual de pañuelos, corbatas y cualquier otra prenda de vestir o accesorio textil.
De las manos de las bordadoras nacen auténticas obras de arte, y cada una de ellas es única por tanto por la calidad del trabajo como el tiempo que se emplea en su realización
Técnica similar al ganchillo pero se ejecuta con una pequeña lanzadera con la que se componen nudos y barquillas hasta formar intrincados dibujos que asemejan delicados encajes
Su trabajo no solo consistía en la fabricación de piezas nuevas, sino también en la reparación de aquellas que se iban deteriorando con el paso del tiempo y el uso continuado.
Entre las maderas más comunes en la isla destacan la tea (el corazón del pino canario), el castaño o el brezo...
No resultan extraños los hallazgos de restos de cestería en los yacimientos arqueológicos prehispánicos, hace más de cinco siglos.
Partiendo de cualquier pieza de tela susceptible de ser cortadas en finas tiras se empatan y forman ovillos que posteriormente serán mezclados por manos hábiles en la urdimbre del telar.