A finales del siglo XV, se produce la entrada en La Palma de la religión católica y con ella llegan también algunos de los edificios más valiosos de nuestro patrimonio arquitectónico.
Con este nombre designamos a las viviendas ocupadas por los propietarios de las grandes haciendas de la isla
Desde las cuevas de habitación anteriores a la conquista a las viviendas tradicionales del campesinado, hoy rehabilitadas para el turismo rural.
Tipo de viviendas, flamboyantes y seguras de sí mismas. En ellas vivieron los que retornaron con éxito de América.
Las necesidades de disponer de agua, de vadear barrancos o de observar el universo han creado estructuras sugerentes y en muchos casos espectaculares.